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do-re-mi [entries|archive|friends|userinfo]
canciones para nadie.

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(no subject) [Mar. 27th, 2006|12:22 am]
canciones para nadie.
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hoy de nuevo, cerraremos los ojos ... [Feb. 9th, 2006|02:17 am]
canciones para nadie.
mis queridos amigos:

no tiene mucho sentido pero he empezado otro journal.
no sé si borraré este, de cualquier modo no escribiriré más aquí.

http://nochesarticas.livejournal.com
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M.D [Feb. 6th, 2006|03:11 am]
canciones para nadie.
Yo también tuve un amor en París.
Y necesita repetírselo una vez más para asegurarse de que no se está mintiendo.
Yo también tuve un amor en París, aunque de eso hace ya mucho tiempo.

Y se levanta de la cama, porque esta noche no puede dormir y tumbada le cuesta respirar. Luego busca entre recuerdos, alguna prueba que demuestre que la afirmación anterior es cierta, que una vez tuvo un amor en París. Y le viene a la memoria la hierba del Parque Luxemburgo y se ve a si misma tendida sobre ella, como hace un momento lo estaba en la cama de su habitación, en un modesto piso del barrio de Sants. Y le parece que esta noche se parece mucho a aquella otra tarde que pasó tumbada sobre la hierba del parque parisino, como si un curioso bucle temporal hubiese unido el pasado y el presente durante un rato. Piensa en esto mientras camina a oscuras por el pasillo y aún lo cree cuando entra en la cocina y abre el frigorífico, pero en ese momento rectifica y cierra la puerta y sentencia: no, querido amigo, no es lo mismo. Aquella tarde no estaba sola.

Porque el recuerdo del parque ha traído tras de sí el recuerdo del muchacho que pasó con ella aquel verano y que aquella tarde estuvo tumbado a su lado – muy cerca – en la muy verde hierba del Parque Luxemburgo.
Olivier se llamaba, o eso creo, como voy a acordarme. Han pasado siglos, se dice. Y luego: no era guapo, pero era bastante amable y leía a Lautréamont. Eso no es cualquier cosa. Y también: Le habría querido aunque no me hubiese susurrado al oído aquellas frases en francés que no entendía del todo. Le habría querido aunque no viviese en una buhardilla en Saint-Germain. Le habría querido aunque no tuviese donde vivir y hubiéramos dormido todo el verano en la acera, entre cartones recogidos en Aulnay-sous-bois.
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(no subject) [Feb. 5th, 2006|04:50 am]
canciones para nadie.
las oficinas de correos no deberían cerrar los domingos.
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(no subject) [Feb. 5th, 2006|04:16 am]
canciones para nadie.
mis queridos amigos:

es bonito mirar alquileres en tres ciudades distintas, separadas entre sí por más de seiscientos kilómetros, sabiendo en el fondo que nunca iré a ninguna parte porque soy un auténtico fraude.
Me he pasado toda la tarde pensando en qué marca de tabaco debe fumar Ray Loriga. Demasiado tiempo libre. Debería buscarme un trabajo, eso me han dicho. Al final he decidido que debe fumar tabaco alemán. Segurísimo.
Habría sido bonito ser bueno en algo: tallando muebles en Illiden, sirviendo perritos calientes en un puesto ambulante colocado en alguna esquina de Manhattan o escribiendo libros para no publicarlos, en algún desván del París de los años 60. Y casi haber conocido a Marguerite Duras.
No pudo ser, y tampoco yo pongo de mi parte.

Me preocupan las normas de puntuación, aunque aún no he aprendido a aplicarlas bien.
Son las cuatro y media de la mañana y si consigo meterme ahora en la cama, lo habré hecho más temprano que ningún otro día en mucho tiempo.

No creo que pueda dormir.
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tonight tonight (II) [Feb. 4th, 2006|08:16 am]
canciones para nadie.
A veces me creo Bogart, pero la mayor parte del tiempo soy más bien un Woody Allen peor peinado, sin sarcasmo ni gracia.
Cantaba una canción que cantaban los Doors mientras íbamos de bar en bar: Well, show me the way to the next whiskey bar Oh, don’t ask why Oh, don’t ask why.

Y la verdad es que me pareció que ir vaciando vasos de whisky con cola era lo único que me quedaba por hacer para llenar el tiempo.
Estuvimos en unos de esos pubs irlandeses y pensé que no me apetecía demasiado pasarme meses rodeado de irlandeses. Aunque me siguen cayendo bastante simpáticos.
No hay razones.
No sé que hacer con mi vida.
O a lo mejor es incluso peor que eso. Puede que no quiera hacer nada con mi vida.

Mientras tanto, amanece.
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tonight tonight [Feb. 3rd, 2006|08:55 pm]
canciones para nadie.
esta noche la pasaré en barcelona (en algún bar, supongo).
si suena Someday o Heroes, será genial.

si me veis, y os apetece podéis saludarme y hablarme de cualquier cosa, dejar que os invite a una copa o decirme que últimamente fumo demasiado. últimamente también acepto abrazos de desconocidas.
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Canción sin idioma [Feb. 3rd, 2006|07:10 pm]
canciones para nadie.
i´ll be waiting for you, baby.
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Grace ( Legacy Edition ) [Jan. 31st, 2006|01:43 am]
canciones para nadie.
[mood |.]
[music |Jeff Buckley - Grace (Live At Sin-é)]

A Jeff Buckley se lo tragó la corriente del Mississippi, mientras nadaba en las aguas del río, una tarde de mayo de 1997. Tenía 30 años y una voz temblorosa y envidiable. Había grabado, además, uno de los discos – Grace - más emotivos, inspiradores y definitivamente mejores de la década. Diez canciones entristecidas e intensas cantadas por uno los tipos más guapos que conozco. Porque esa es otra, además de todo lo anterior era muy guapo, demasiado para morir de una forma tan absurda. Qué ridiculo. Una muerte así debería estar reservada para los demás, para los que no somos guapos, ni escribiremos canciones como ‘Lover, You Should`ve Come Over’ o ‘Eternal Life’, qué lástima de río. Aunque en fin, supongo que la historia del rock ´n roll necesita devorar a estas figuras frágiles que brillan intensamente antes de apagarse o diluirse en ríos o dentro de agujas para crear nuevas leyendas.
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about me and you [Jan. 28th, 2006|02:42 am]
canciones para nadie.
[music |christina rosenvinge - 36]

YOU

Y dormíamos tan juntos que amanecíamos siameses, y medíamos el tiempo en latidos.

Será en un día de algún invierno. De vuelta a casa, te encontrarás mal de repente.
Empezará con un zumbido en la cabeza. Y después pensarás que te fallan las piernas y te asustarás porque no estarás segura de que no vas a caerte al suelo. Te sentarás en los escalones de un portal que no es el tuyo y tratarás de volver a acompasar la respiración. Después cogerás fuerzas y caminarás muy despacio hasta llegar a casa. El guapo príncipe irlandés que habrás conocido años antes, estará tumbado en el sofá - con el pijama puesto - esperando que llegues del trabajo. Pero no te oirá entrar, cuando por fin – derrotada – consigas abrir la puerta y ruedes por el pasillo hasta la cama. Y te tumbarás sin ni siquiera quitarte los zapatos.
Te encontrará un rato después y aunque se dispondrá a regañarte por ser siempre tan silenciosa, no dirá nada porque creerá que duermes porque has llegado muy cansada del trabajo y te quitará los zapatos y te tapará entera con una manta.
Pero no duermes. Sólo mirarás como todo el miedo que había llegado hace unos días sin motivo comienza a conspirar contra tu cuerpo.
Y no conseguirás levantarte ninguno de los días siguientes. Y pensarás que guardas toda la tristeza del mundo y que debes tener una enfermedad terrible porque estarás segura de notar como poco a poco se te va apagando el corazón.

Y tu guapo príncipe irlandés estará muy preocupado. Y te llevará al hospital e insistirá en que te hagan todo tipo de pruebas médicas. Y casi no podrás pedirle que no se preocupe porque por más que te esfuerces te costará arrastrar el volumen de tu voz a un nivel audible, y los médico dirán que todo está bien y te ofrecerán elegir entre tres tipos de terapia diferentes y libros de auto-ayuda con tapas de distintos colores.

Ni siquiera en esos días te preguntarás por mí


Te pondrás bien pronto. Un día te levantarás temprano de la cama y le llamarás al trabajo.
Hola,cariño, ya me he levantado y hoy estoy mejor. Saldré a comprar algo de comida y luego quizás camine hasta la playa y creo que el lunes podré ir a trabajar – dirás.
Y le oirás sonreír al otro lado del teléfono.

Y no volverás a sentir el pánico amenazador por las noches, ni a sentir pena por las cosas que quedaron atrás cuando cumpliste algunos años más que 36.
Y nunca volverás a llorar por todo lo que perdimos, por lo que nunca tuvimos a los diecinueve.



Hoy cumplo 20 años.
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